El Rival Que Necesitas

 
4A Spanish.png

1 Samuel 17:4-11
4 Un famoso guerrero, oriundo de Gat, salió del campamento filisteo. Su nombre era Goliat, y tenía una estatura de casi tres metros. 5 Llevaba en la cabeza un casco de bronce, y su coraza, que pesaba cincuenta y cinco kilos, también era de bronce, 6 como lo eran las polainas que le protegían las piernas y la jabalina que llevaba al hombro. 7 El asta de su lanza se parecía al rodillo de un telar, y tenía una punta de hierro que pesaba casi siete kilos.Delante de él marchaba un escudero.

8 Goliat se detuvo ante los soldados israelitas, y los desafió: «¿Para qué están ordenando sus filas para la batalla? ¿No soy yo un filisteo? ¿Y no están ustedes al servicio de Saúl? ¿Por qué no escogen a alguien que se me enfrente? 9 Si es capaz de hacerme frente y matarme, nosotros les serviremos a ustedes; pero, si yo lo venzo y lo mato, ustedes serán nuestros esclavos y nos servirán». 10 Dijo además el filisteo: «¡Yo desafío hoy al ejército de Israel! ¡Elijan a un hombre que pelee conmigo!» 11 Al oír lo que decía el filisteo, Saúl y todos los israelitas se consternaron y tuvieron mucho miedo.

El concepto de tener un rival en tu mundo no es un concepto divertido. No es algo a lo cual siempre le he dado la bienvenida. Pero la presencia de un rival no siempre es algo malo. Aquí vemos a Goliat entrar en escena. Lo curioso es que los israelitas están en la cúspide de la tierra prometida. Están a punto de entrar y obtener su promesa en este momento. Sin embargo, están petrificados de miedo ante la mirada de este gigante, este rival, llamado Goliat. Probablemente hay algunas de ustedes por ahí que están en la cúspide de su promesa, y un rival ha dado un paso justo antes de que estén a punto de apoderarse de la promesa. Y estás aterrorizada. Si eres honesta contigo misma, tal vez tengas miedo de ir detrás tu promesa hoy. Tal vez tienes miedo de ser derrotada en el proceso de obtener tu promesa hoy. 

Los rivales tienen la capacidad de sacar a la luz y exponer las insuficiencias en nosotros. En este caso, era la enormidad de quién era Goliat y el significado de su fuerza y eso. Los israelitas temían a los gigantes de la tierra que estaban a punto de obtener. En Deuteronomio 3:11 describe al rey Og de Basán necesitando una cama de más de 4 metros largo y 5 de ancho! Ese es el tipo de gigante que estaba en esta tierra.

Goliat tenía 3 metros de altura.. Este tipo de 9 pies está burlándose de los israelitas. Parecía invencible. Saúl era lo más parecido a ser su rival igual. Por eso Saúl tenía tanto miedo. Era el más grande de todos los israelitas, y tenía menos de 7 pies de alto. Saúl estaba especialmente preocupado por ser el mejor rival para Goliath en este momento. 

Pero a medida que seguimos en las Escrituras, vemos que David aparece en el cuadro en el versículo 32. Me gusta David porque es sólo un pastor que ha venido al campo de batalla para dar a sus hermanos un almuerzo. Él es el menor de los menos. Nadie probablemente lo pondría a enfrentarse con Goliat, especialmente cuando su destino como nación depende de ello.

Pero aquí vemos que David está consolando al Rey. Lisa Bevere hizo un punto convincente acerca de esta escritura, diciendo: "Me encanta que David tenía en él, incluso en el estado de ser un niño, los ingredientes de un rey. Cuando pensamos en David, podemos preguntar: ¿Quién hizo famoso al Rey David? No fue un profeta. No fue un amigo. No fue un rey, ni un padre. Lo que hizo a David prominente y famoso fue su rival Goliat".

REFLEXIÓN

  1. ¿Qué rival está en el camino de que recibas tu promesa en este momento? (Puede ser una persona o un rival de miedo, incredulidad, etc.)

  2. ¿Qué insuficiencias en ti está exponiendo tu rival en las cuales podrías trabajar?

ORACIÓN

Querido Dios,

Te pido que abras mis ojos hoy para identificar al rival en mi mundo. Haz claro las insuficiencias que están surgiendo en mi vida, y ayúdame a trabajar en esas áreas, para estar lista para la promesa que Tú tienes para mí. Gracias porque enfrentarme contra un rival es en realidad una oportunidad para un mayor crecimiento en la preparación para una mayor esfera de influencia.

En el nombre de Jesús,
Amén